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A diario se presentan casos de fraude en diferentes industrias y organizaciones. Esto no solo se traduce en pérdidas económicas, también impacta la reputación de las empresas que se ven involucradas. Entonces, ¿es posible evitar y mitigar que estas situaciones ocurran?

Para llegar a esa respuesta primero debemos entender qué es el fraude. Este lo podemos definir como un acto u omisión con o sin conocimiento que se realiza pretendiendo engañar para obtener un beneficio, siendo el más común uno económico.

Cada vez que se materializa un fraude dentro de una organización, esto afecta los productos o servicios que se ofrecen, los clientes y la reputación. Por eso, es necesario reducir la exposición a estos riesgos y en el caso que se presente es necesario minimizar el impacto para proteger a la compañía frente al mercado y a los clientes.

¿Cómo atacar esta problemática?

Esta problemática cuenta con muchas aristas, por lo tanto no hay una única forma de abordar el fraude pues puede ocurrir en diferentes áreas de una organización y tipificarse de distintas maneras.

Estos son algunos consejos para evitar o mitigar el riesgo de fraude:

1. Crear un sistema:

Contar con un conjunto de herramientas que interactúan, tienen propiedades particulares y que cuando operan de manera conjunta fortalecen el sistema, es clave para protegerse contra el fraude. En este sentido, el sistema permite trabajar con variadas fuentes de datos para entender el fraude y prevenirlo.

2. Desarrollar capacidades:

Es importante generar, construir y madurar algunas habilidades dentro de la organización para blindarse contra el fraude. Algunas recomendadas son: mapear los datos y entenderlos para generar conocimiento; cubrir la etapa de gestión de los datos a información de valor; conocer a los clientes, procesos, productos, servicios y flujos que permiten conocer la organización y su entorno.

3. Trabajar integradamente:

Para la prevención del fraude es importante contar con un entorno integrado y un ambiente colaborativo, pues el fraude puede atacar a cualquier área de la compañía, por eso prevenirlo  es una tarea de todos .

4. Incorporar analítica:

Hay que tener en cuenta que un factor de éxito contra la prevención del fraude es la rapidez con la que se actúa, en este sentido la analítica se convierte en uno de los aliados más importantes de las organizaciones.

La analítica apoya a los tomadores de decisiones de la organización para que actúen con confianza y de forma oportuna.  Cuando se dispone de la capacidad analítica se genera conocimiento sobre los datos, lo que se traduce en una toma inteligente de decisiones.

Por ello, es considerada uno de los activos más importantes y su éxito radica en interpretar los datos, generar conocimiento y determinar cuál es el comportamiento de cada actor dentro del negocio y así como de los sectores de la cadena de valor.

Cuando se dispone de la analítica, es posible determinar cuándo cambian esos comportamientos para tomar una acción, prevenirlo o predecirlo. De esta manera, se puede detener un evento o acto que genera una pérdida en la organización. Recordemos que la diferencia entre asumir una pérdida o mitigarla radica en la capacidad de tomar una decisión rápida y oportuna.

Proteger la reputación, evitar pérdidas económicas y de recursos, así como lograr una eficiencia operacional deben ser los objetivos de las organizaciones. ¿Estás listo para tener aliados poderosos para la protección contra el fraude? Contáctanos y conoce cómo podemos apoyarte.

 

Autor invitado:
Mauricio Rodríguez.
Especialista de soluciones para prevención de fraude.

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